Antes de pulsar REC.
Empieza por una pieza breve: una presentación de tu proyecto, una recomendación o una entrevista corta. Decide qué quieres contar y escribe unas notas para no perder el hilo. No necesitas un guion perfecto; sí una idea de cómo empieza y cómo termina.
Busca un lugar tranquilo y utiliza auriculares. Así podrás escuchar una base o una toma anterior sin que el altavoz vuelva a entrar en el micrófono. Si vas a utilizar música, asegúrate de contar con los derechos o permisos adecuados para el uso que harás de ella.
Abre y organiza la sesión.
Abre Audio Studio Editor y elige Proyecto en blanco. Pon un nombre reconocible a la sesión. Puedes crear pistas o renombrar las que ya aparecen: Voz, Música y Ambiente son un buen comienzo.
Importa la base musical con Importar audio o arrastrando el archivo al editor. Si ya tienes una grabación, impórtala también. Revisa dónde se ha situado cada bloque en la línea temporal y utiliza el zoom para ver la duración completa.
El color y el nombre de las pistas te ayudarán a orientarte cuando la sesión crezca. Guarda una primera copia con Guardar proyecto antes de avanzar.
Comprueba la entrada y graba.
En Configuración, elige el micrófono o la interfaz que vayas a usar y pulsa Probar micro. Habla con la intensidad que utilizarás en la grabación. Si la entrada distorsiona, reduce la ganancia del micrófono o del sistema antes de grabar.
- Activa REC en la pista de voz.
- Coloca el cursor en el punto de inicio.
- Pulsa el botón rojo del transporte para comenzar.
- Detén la grabación y espera a que el bloque esté listo.
- Escucha unos segundos antes de continuar.
REC prepara la pista; el botón rojo inicia la toma. Una prueba corta te permite comprobar el nivel y la distancia al micrófono antes de una grabación más larga.
Dale ritmo a los cortes.
Escucha la voz completa una vez. Después elimina esperas innecesarias, repeticiones o errores. Conserva las pausas que ayudan a entender lo que cuentas: editar también consiste en decidir qué dejar respirar.
Arrastra los extremos de un bloque para recortarlo. Para dividir, sitúa el cursor dentro del bloque seleccionado y utiliza Dividir o la tecla S. Acerca el zoom cuando necesites precisión y revisa cada unión al reproducir.
Si quieres escuchar solo una pista, utiliza su botón S de Solo. Recuerda la diferencia: el botón S de la pista cambia la escucha; la tecla S del teclado divide un bloque.
Encuentra el espacio de la voz.
Coloca la música en su pista y ajusta su volumen mientras escuchas la voz. La base debe acompañar sin obligar al oyente a esforzarse. Usa puntos de volumen sobre la onda para bajarla cuando entra la locución y recuperarla en una transición.
Prueba fundidos de entrada y salida en los ajustes del bloque. Si añades ecualización, compresión o efectos, haz cambios pequeños y compara con la versión sin procesar. Un efecto es útil cuando mejora lo que quieres transmitir.
Guarda el proyecto. Exporta la historia.
Descarga una nueva copia del proyecto antes de exportar. El proyecto conserva la sesión editable; el archivo de audio contiene la mezcla que vas a compartir. Son dos cosas distintas y conviene guardar ambas.
En Exportar, elige el nombre, el contenido y el formato. MP3 resulta práctico para una copia comprimida; WAV conserva una salida sin compresión; FLAC comprime sin pérdida; OGG Vorbis es otra opción comprimida. Comprueba qué acepta tu plataforma.
Reproduce el archivo exportado de principio a fin. Confirma que no falte el inicio, que el final no se corte y que la voz se entienda. Después puedes pasar a Photo Editor para diseñar la portada del episodio.
